Relatos de Un profesor 2: Los ires y venires de la niñez

2020-05-21 07:59:00

La vida en eso tiempos era de verdad muy diferente. Sin afanes ni perjuicios. Todo giraba alrededor de la familia en especial de la autoridad del padre como orientador y patriarca del hogar.

Bueno en esos ires y venires de nuestra niñez siempre fue muy sana y extrovertida sin tecnología, o lujos más que subirse a los palos de mango, guayaba o guamas. Hoy hablaremos de la vaca paria…. Si la vaca parida jajajaj uno de esos negocios que hacia mi padre que nosotros no nos explicábamos como hacía, pero de alguna manera todas nos inmiscuía.

De verdad que éramos muy felices, sonreímos por todo, vivíamos sin problemas, en ningún momento nos imaginamos un mundo como hoy. Lleno de complicaciones, de tecnología, de contaminación e inseguridad, pero también de oportunidades, de desarrollo y consigo de enfermedades.

Un día nuestro padre "El viejo Iván” compro una vaca paria, lejos del pueblo, en la vía que conduce entre los municipios del Bagre y Caucasia, llegando más allá descarralado… en fin tan lejos de la finca donde vivíamos.

Nos fuimos en carro y como cosa de antes. Para donde salía el pae, como se habla en el pueblo sale la mae y sus muchachos.

"Para donde sale el padre sale la madre y sus niños” como la carretera era tan mala… ¿Quién dijo carretera?, ¿Era una la trocha?. Era tan mala que a pesar de haber salido por la mañana llegamos por la tarde a la finca donde mi padre había comprado la vaca.

La vaca que compró nuestro padre "El Viejo Iván"

Colgamos las hamacas, en una casona vieja pero cómoda que nos dieron, para pasar la noche. Ese día me acuerdo como si fuera hoy. El tórtolo. Como le decimos a uno de mis hermanos mayores se la paso riendo, jugando y corriendo.

¡Hum! parecía un perrito de rico cuando lo sacan a la calle que corre para todos lados y en una de esas carreras, no observo por la llegada de la tarde- noche una plasta de mierda de vaca y puff se enredó en el monte y calló a la grama. Todos nos quedamos mudos mirándolo pues callo boca abajo. “Mi madre gritó ¡HAY CARAJO SE ME DEBARAJUTO ESTE PELAO”! . Mis otros hermanos no sabían que hacer si correr a levantarlo, mirar a mi mama y a mi papa, o agarrarnos a mi hermanita y a mí, para que no saliéramos para donde tortolo

El viejo grito hay caramba, lo que faltaba, que este pelado se malograra por acá. Ore, uno de mis hermanos mayores dijo: "¡Ajá! tortolo que te vas a quedad y hay tirado, chilla al menos pa, saber que estas vivo manito". El galiban como le decíamos al hermano mayor arranco para donde mami, para decirle que estaban jugando justificando, sabiendo el, que el viejo ya estaba preparando un regaño para todos. Todos estábamos asustados al ver que tortolo no se paraba y hasta llegamos a pesar que le había pasado algo grave. Mayo “mi hermanita menor” soltó en llanto. Y pego un grito manitooooooooo y salió corriendo para donde él.

Mi hermano en el piso y todos asustados

Los hermanos jugando - Imagen Representativa

Cuando mi hermanita se acercó dónde estaba mi hermano tortolo, se arrodilló, lo abrazó y lo meneaba de un lado para el otro. Mi hermano yacía quieto boca abajo. Mi madre se acercó poco apoco asustada y mi padre también se fue acercando junto con cada uno de nosotros.

Todos asustados.

Cuando mi padre miro a mi hermanos mayores y fue a garrara a tortolo el soltó una carcajada y se voltio. ¡Juac!. Todos pegamos un brinco de susto. Y el soltó la carcajada jajaja los asusté. Todos nos miramos y quedamos en silencio mientras nos mirábamos unos a otros. De un momento a otro soltamos la risa todos al ver la cara de tortolo quien no sabía el porque nos reíamos y pensaba que era del susto que nos había dado. ¡Hum! estaba lleno de barro la cara y parecía que fuese caído en la caca de una vaca, si todos pensamos lo mismo pero no era barro.

Al otro día nos madrugamos. Luego de haber pasado una noche fenomenal llena de risas e historias de mi padre. Me acuerdo que mi padre nos hizo bañar como a las siete de la noche y el agua estaba fría. Y adormir como angelitos inquietos. Después de un largo día, fuimos por la vaca y el ternero para llevarlo a comer si lleva “como llamábamos la finca donde vivíamos.” Nos gastamos todo el día caminando pero la inocencia de nosotros no sabía de tiempo ni de cansancio, disfrutábamos, el viaje y la felicidad de acompañar a nuestros padres no tenía comparación. Mi hermano mayor iba adelante con ore, mientras tortolo iba con chapulín un perro que a todo le ladraba pero era más miedoso y juguetón que todos juntos. Yo iba con mi hermanita mayo, mi madre y mi padre atrás, riéndonos de las cosas que hacían mis hermanos y el perro loco de chapulín.

Llegamos a la finca y todos queríamos cuidar al ternero pero la vaca era celosa con su hijo hasta grosera con nosotros porque nos corretiaba y eso era para nosotros motivo para reír correr, torearla y encaramarnos en los arboles cuando se acercaba mucho.

Me acuerdo que había un palo de limón, al que mis hermanos ninguno se encaramaba y siempre corrían para los de mango o de guayaba. Yo tratando de coger un árbol solo para mí cuando la vaca me correteara, salí corriendo para el de limón sin escuchar a mis hermanos que me gritaba ¡para ese no! ¡para ese no manito! para ese no lucho.

Y suac me encarame como iba con la adrenalina de correr y reírme de la vaca. No me percate de un nido de avispas y en menos que cantara un gallo ya estaba otra vez abajo. No me importo la vaca, ni que me cachara ni nada. Iba como alma que lleva al diablo en bombas corriendo para mi casa. Mis hermanos se revolcaban de la risa al verme correr y sacudir l cabeza. La cara se me volvió ni un sapo de lo hinchada, parecía un chinito los ojitos se me cerraron de lo hinchado que estaba y lo peor es que hasta yo me reía de lo que me había pasado y la vaca ni brava era, solo era juguetona y celosa por su ternero.

Y desde ahí, cada vez que me iba subir a un árbol, primero observaba que no tuviera avispas o abejas para no convertirme en chinito a la fuerza.

Este es el relato de un profesor… nos vemos en una próxima historia para aprender más en Cultipaz Los informaditos.

Puedes ver nuestro anterior relato en el siguiente enlace:

Relatos de un profesor ¿Por qué soy profesor?

Elaborado por el licenciado en educación básica primaria y especialista en lúdica de la educación en homenaje a sus hermanos y padres a quien ama con las fuerzas de su corazón

Luis Javier Rivas Méndez.

Docente Departamento de Antioquia

Inst. Presbítero Luis Rodolfo Gómez Ramírez

Actividad a resolver.

  • ¿De qué trata la Lectura?
  • ¿Cuál el personaje principal de la historia?
  • ¿Cómo se llaman los hermanos del que está narrando la historia y su perro?
  • ¿A qué lugar de la geografía del departamento de Antioquia pertenece El Bagre y Caucasia?
  • Dentro de la historia hay dos sucesos que les suceden a los hermanos por ser inquietos y alegres.
  • ¿Cómo se llama la finca donde vivan los jóvenes con sus padres?
  • Ilustra la historia la historia con un dibujo utilizando diferentes materiales, como plastilina, vinilos, piedras, palillos o arena.
  • ¿Qué diferencia hay entre los tiempos de la historia y los de hoy?
  • Dibuja la historia empleando diferentes materiales.
  • Sopa de letras

  • Encuentra las palabras cultas en la sopa de letras. Finca. Familia, carretera, vaca, ternero, pae, mae, chapulín, El Bagre, Caucasia, Juego, avispas, árbol, felicidad, tiempo, historia de un profe. Amor, unión, come si lleva, CULTIPAZ

Fuente: Javier Rivas, El Tertuliadero

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— Ralph Waldo Emerson

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